Mejor experiencia en modo horizontal Para Tahia la danza tahitiana es un arte intensamente vivo que debe compartirse.
A la cabeza de una escuela de danza que cuenta con más de 200 alumnos, es con usted con quien hoy comparte sus competencias, su pasión y su visión personal del Ori Tahiti.
Esté usted en la región de Île-de-France o en otra parte del mundo, ¡entrénese la danza tahitiana todo el año!
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¡Entrénese dondequiera que se encuentre!
¡La danza tahitiana sienta bien! Disciplina en plena expansión, goza de un éxito especial en Japón, México, Estados Unidos, España y Francia. Amén de los aspectos técnico y deportivo, la práctica del Ori Tahiti permite adentrarse en el corazón de los valores polinesios: generosidad, tolerancia, intercambio y alegría de vivir. Bailar es también expresar las emociones, revelarse y afirmarse.
La danza, auténtico patrimonio inmaterial de Tahití y sus islas, conoce un nuevo aliento desde los años 50. El Conservatorio de Tahití ha elaborado una codificación de los pasos. Actualmente, el Ori Tahiti se reconoce como disciplina de una tecnicidad comparable a otras danzas.
Ahora bien, es sin esta codificación como la danza tahitiana ha atravesado los siglos. Es una característica que hace del Ori Tahiti un arte que, en su esencia, es intensamente cambiante y dinámico. El trabajo desarrollado por Tahia aspira a participar en esta evolución de la danza tahitiana. Esta representa para ella la búsqueda de un equilibrio entre los saberes transmitidos por el Conservatorio de Tahití y la creatividad. Es una visión que permite el desarrollo de la imaginación y la expresión de la personalidad individuales.